domingo, 29 enero 2023
jueves 08 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

Usted decide qué cara ponerle a los problemas

Si mantiene una actitud optimista y propositiva ante la vida, las cosas le saldrán bien.

Para representar los problemas podríamos recurrir a los famosos ‘emojis’, esos que utilizamos para animar nuestras conversaciones de mensajes instantáneos en las redes.

Obviamente cada quien decide cómo se siente o cómo afronta las circunstancias por las que atraviesa. ¿Usted cómo actúa?

La verdad es que con las angustias que le trae la vida en medio de su cotidianidad ocurre lo mismo que con las famosas crisis de las que todo el mundo habla: ellas pueden convertirse en aprendizajes o lo pueden conducir directamente hacia el abismo.

¿A qué voy? A que en su actitud o en su forma de interpretar lo que le pasa está la verdadera salida a sus afugias. Dicho de otra manera: o las afronta o se echa a morir.

Por más que viva en su zona de confort, los problemas son inevitables y forman parte de su ‘día a día’.

Las situaciones difíciles llegan sin avisar y usted tiene que resolverlas ‘sí o sí’. Y a menos de que pretenda quedarse en el rol de la víctima, será preciso que analice eso que le pasa, lo afronte y le busque una salida.

Ojo: no se trata de sacarles el quite a los problemas, es más bien una sana actitud para enfrentar las piedras que surgen en el camino y, de esta forma, pueda continuar su vida de una forma más firme y decidida.

Para lograr ese estado, será fundamental identificar las conexiones que hay entre los contratiempos que está sufriendo y las decisiones erradas que ha tomado; solo así podrá hacer un diagnóstico acertado de su situación actual.

También cabe preguntarse hasta qué punto todas las situaciones que padece son realmente problemas o cuáles son solo momentos normales que no ameritan tanta preocupación de su parte.

Ahora bien, no solo se aprende con la lógica, a través de la intuición también encuentra respuestas. Es decir, las soluciones a muchas afugias yacen en su corazón y no siempre tienen que estar ajustadas a complicadas acciones.

Aunque las preocupaciones que hoy lo asaltan le hayan llegado de un solo golpe, llénese de serenidad y fortaleza para enfrentarlas.

Su cordura y su capacidad de análisis le permitirán ver más clara su situación y, lo que es más importante, le ofrecerán las más oportunas y acertadas líneas de acción en cada caso.

Viva su vida a plenitud disfrutando intensamente cada minuto y cada detalle.

Ponga atención a cada momento que viva y llénese de pensamientos positivos, pues ellos son los mejores antídotos para los ‘dolores de cabeza’ que tanto lo afligen.

Aprenda a tomar las cosas con tranquilidad porque su sistema nervioso también suele estar muy sensible.

Confíe en su buena estrella y pídale al Espíritu Santo que le obsequie sabiduría para elegir los caminos correctos.

Tenga la certeza de que existe un orden universal, diseñado por la Divina Providencia, que lo protegerá y guiará sus pasos, y que existe también una fuerza que habita dentro de usted que siempre estará pronta a guiar su trayecto, por más duro que él sea.

¡Dios lo bendiga!

EL CASO DE HOY

Usted decide qué cara ponerle a los problemas

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo electrónico: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “No sé si es que estoy enfermo o es que me relajo demasiado, pero cuando me propongo hacer algo termino dejando todo para después. Lo que me preocupa es que diseño sueños que no puedo hacer realidad, a pesar de que planeo diversos frentes de acción. Debo tener alguna ‘tara’ en mi cabeza que me frena y eso hace que viva defraudado en torno a mis proyectos. Siempre me involucro en otras cosas que no me llenan. ¿Qué me pasará? Deme un consejo”.

Respuesta: Su ‘enfermedad’ tiene nombre propio: se llama procrastinación. ¿Qué es eso? Pues que se acostumbró a postergar todo y se ha quedado de brazos cruzados.

Me parece que usted, no sé si sea por pereza, por debilidad o por esa pobre fuerza de voluntad que evidencia, vive conjugando a todas horas el verbo ‘procastinar’.

Ojo: tratándose de cumplir sus sueños hay que ser diligente, ya que su vida no será eterna.

La invitación que hoy le hago es a aprovechar el momento presente, porque la vida se le puede escapar como el agua entre las manos; sobre todo si no sabe aprovecharla.

¡Menos planes y más acción! Arriésguese, decida vivir y, por supuesto, no convierta su mundo en una ‘isla de pereza’ o de pasividad.

Reflexione en qué momento de su vida adquirió esa forma de evadir sus responsabilidades o por qué recurre a otras actividades como ‘refugios’ para no enfrentar un compromiso, una decisión o ese reto que debe tomar de una vez por todas.

Pídale a Dios que le dé claridad y fortaleza. ¡Tome ya el timón de su propia vida!

REFLEXIONES CORTAS

Usted decide qué cara ponerle a los problemas

* Hoy no es un día más, es una nueva esperanza, una nueva ilusión, otra oportunidad y un motivo valioso para vivir algo especial. Dele gracias a Dios por tantas bendiciones. Además, aproveche esta jornada para convertirla en la mejor de todos los tiempos.

* ¿Sabía usted que un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto? ¡Se vale soñar hoy más que nunca! Recuerde que hay más para su mundo y que sus proyectos, una vez los cumpla, cambiarán su vida para bien y el de las generaciones venideras.

* Llegar a la cima implica dedicación, perseverancia, fuerza de voluntad y fortaleza. También requiere optimizar sus objetivos y metas, de manera que llegue lo más alto posible. Un día todas esas madrugadas y trasnochadas valdrán cada uno de sus esfuerzos.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Image
Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

Lea también