miércoles, 08 diciembre 2021
lunes 22 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

¿Cómo ayudar a los jóvenes a dejar de fumar?

El Tabaquismo en niños y adolescentes es un problema que puede causar ocho millones de muertes al año y es por eso que es importante, además de prevenir el consumo de cigarrillo, ayudarles a dejarlo si ya han adquirido este hábito.
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Quizá no reparamos mucho en ello y tan solo nos conformamos con ver a nuestros amigos o conocidos afectar su salud al encender un cigarrillo (o al inhalar un vaporizador), pero no le sorprenderá saber que los fumadores adultos, en su gran mayoría, iniciaron el consumo en su adolescencia.

De acuerdo con el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud y la Fundación Colombiana del Corazón, “si las tendencias actuales se mantienen y no actuamos, para el año 2030 más de ocho millones de personas morirán cada año por enfermedades relacionadas con el tabaquismo”.

Y muchas de estas personas serán jóvenes, que ahora buscan en la acción de “vapear”, es decir, en fumar un cigarrillo electrónico, el supuesto argumento válido para fumar.

Según Sandra Liliana Elvira, directora del programa de Terapia Respiratoria de Areandina, “cuando se inicia a temprana edad, la dependencia a la nicotina puede tener un mayor tiempo y se asocia con una mayor dificultad para abandonar el consumo. Es claro, entonces, que los jóvenes son el blanco de la industria tabacalera para convertirlos en sus mejores clientes”.

Las investigaciones sobre acceso a productos de tabaco reportan que aproximadamente el 90% de los fumadores habituales probó el cigarrillo antes de los 19 años.

“En Colombia, la situación es similar a la que ha sido constatada en el mundo. Según cifras del Ministerio de Salud y Protección Social, el 9% de niños entre 13 y 15 años ya fuman o han decidido optar por algunos de los denominados cigarrillos electrónicos”, explica Elvira.

Para Juan Carlos Santacruz, director ejecutivo de la Fundación Colombiana del Corazón, “la pandemia ha traído una carga de tensiones sociales y económicas que ha llevado a que muchas personas quieran dejar de fumar”.

Reportes de la OMS demuestran que los fumadores corren mayor riesgo de presentar síntomas graves y fallecer a causa de la COVID-19, ya que el consumo del tabaco es un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y diabetes.

Y no importa que sean jóvenes: hemos visto que, en el mundo, ellos también pueden contraer COVID-19 o alguna de sus variantes y verse afectados gravemente en su salud o afectar a sus familiares y amigos.

Los esfuerzos, por supuesto, deben estar enfocados a prevenir y apoyar a los jóvenes para que dejen de fumar: pero recuerde que si usted es o fue fumador, seguramente su experiencia influirá en el joven y, por esta razón, dar ejemplo y hablar con ellos sobre este consumo debe ser el primer paso.

Expertos le explican cómo.

Cómo ayudar a los jóvenes
Si encuentra a su hijo adolescente fumando, tómelo con seriedad. Detener de inmediato el hábito de fumar en los adolescentes es la mejor forma de fomentar una buena salud de por vida.
Expertos de Mayo Clinic le cuentan cómo hacerlo:
1. Dé el ejemplo. Si los padres fuman, los jóvenes pueden interpretar esta acción como una recomendación del comportamiento.
2. Hable con su hijo. Dígale que quiere que deje de fumar, pero sin órdenes, amenazas, o ultimátums, porque probablemente no van a funcionar. En lugar de enojarse, pregúntele por qué comenzó a fumar.
3. Aliente al joven para que comparta sus preocupaciones. En lugar de darles un sermón sobre los peligros de fumar pregúntales qué consideran que son los aspectos negativos de fumar: mal aliento, mal olor, manchas en los dedos y los dientes y problemas en la función pulmonar y el desempeño atlético.
4. Desaliente el uso de cigarrillos electrónicos. Es posible que haya oído hablar del uso de cigarrillos electrónicos como una forma de dejar de fumar. Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que funcionan con pilas que calientan un líquido —que, por lo general, pero no siempre, contiene nicotina— y lo convierten en un vapor que se puede inhalar. Los cigarrillos electrónicos también se conocen como “vaporizadores”.
Debido a cuestiones de seguridad no resueltas y a que las investigaciones sobre los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no son concluyentes, los expertos no recomiendan el uso de los cigarrillos electrónicos como una forma para dejar de fumar.
5. Ayude a su hijo adolescente a elaborar un plan. Dejar de fumar no es tan fácil, aunque los jóvenes aseguren que sí lo es. Cuando hable con ellos sobre dejar de fumar pregúnteles si alguno de sus amigos lo ha intentado. Piense en por qué tuvieron — o no tuvieron — éxito. Pregúnteles qué estrategias funcionarían para dejar de fumar en sus casos.
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