Los altos niveles de mercurio que se vienen registrando en el río Suratá han puesto en evidencia la magnitud del problema de minería ilegal en Santurbán. Desde entonces, Vanguardia ha investigado y publicado varios informes que detallan cómo operan estas mafias ilegales, cómo es el mercado negro del oro y el mercurio en Bucaramanga y el alto riesgo que hay para el agua que consumen casi un millón de personas del área metropolitana. En este especial digital recopilamos los contenidos más destacados de los últimos 14 meses.

Si bien desde hace años se han reportado altos niveles de mercurio en el río Suratá, este fenómeno ha aumentado desde mediados de 2022. El 28 de julio de ese año, el río Suratá registró 163 microgramos de mercurio por litro de agua. Se trata de una cifra 81 veces superior al límite permitido (2 µg/L) y de lejos el mayor registro en los últimos 15 años. Estos niveles de concentración de mercurio pueden generar desde problemas intestinales o dolores de cabeza hasta enfermedades más graves en los riñones o el sistema nervioso. El río Suratá es la principal fuente de captación del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.

Mercurio en el río Suratá

Niveles máximos de microgramos de mercurio por litro registrados por año

Límite permitido 2 microgramos de mercurio por litro de agua (2 µg/L).

Toneladas de mercurio amenazan con llegar a Bucaramanga

Minas ilegales en Santander

En el área de influencia del Páramode Santurbán existen minas de extracción de oro artesanal que no registran los permisos correspondientes de las autoridades. No obstante, el hecho más grave es la extracción de oro y plata en área del páramo. Se estima que en esta zona operan por los menos una decena de socavones que causan gran impacto en este ecosistema. Esta práctica lleva años.

Mineros de la provincia de Soto Norte, en Santander, activan planta para descontaminar el río Suratá de mercurio

¿Qué pasó desde los años 80 en el río Suratá y su contaminación?

Sonia Sánchez Santamaría cuenta que hace 40 años el agua en el río Suratá era cristalina. Por eso ella y los otros habitantes de la vereda de Rosa Blanca, en el corregimiento 2 de Bucaramanga, tomaban de esa agua sin temor y con ella hacían aseo, lavaban la ropa e incluso pescaban. Hoy ese río, además de los altos niveles de mercurio que viene reportando, viene cargado de aguas negras y hasta pesticidas que viene recogiendo aguas arriba. Ese afluente es la principal fuente de captación del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. ¿Qué ha pasado en las cuatro últimas décadas? ¿Cómo ha venido aumentando la contaminación del río Suratá? Acá le contamos.

¿Qué pasa en el río Suratá? Cuatro décadas de contaminación con mercurio y aguas residuales

Registro de niveles de mercurio en el río Suratá en los últimos meses

Si bien desde hace más de 50 años se están arrojando restos de mercurio en el río Suratá, producto de las labores de minería, esta práctica ha ido en aumento en los últimos meses por culpa de las mafias de la minería ilegal. En este gráfico queda en evidencia las múltiples veces que se han identificado niveles críticos de mercurio en el río Suratá, afluente clave para el consumo de agua potable de más de un millón de habitantes de Bucaramanga y su área metropolitana.

La práctica de la minería artesanal es común en los municipios de Soto Norte desde hace décadas, pero con la aparición de las mafias ilegales se ha dado un aumento desaforado de la extracción de oro y de la disposición de mercurio en el río Suratá y sus afluentes. Se trata de una bomba de tiempo que no solo amenaza la salud de los bumangueses, sino la seguridad y la tranquilidad de los habitantes de municipios como California.

Así se ha deteriorado la calidad del agua en el río Suratá

Carlos Ardila Rodríguez, ictiólogo y especialista en peces de agua dulce, miembro de la Asociación Colombiana de Ictiólogos, estudió el río Suratá y recuerda que era rico en peces, en particular la especie Carassius. Pero en su último recorrido hace más o menos ocho años ya no encontró nada.

“Recorrí el río desde California hacia abajo y comprobé que es un río muerto totalmente. No se encuentran ni sarapicos siquiera. Un río que era tan hermoso y rico en biodiversidad, ahora es un desierto acuático sin especies”.

“Ese era río cristalino, donde la gente de Matanza, California y Suratá se bañaban y lavaban su ropa, incluso sacaban agua para los cultivos. Se extinguió esa biodiversidad y lamentablemente no pudimos estudiarla ni recolectarla, como las sabaletas...Donde hay peces hay pureza, porque ellos limpian los afluentes hídricos”.

“La principal fuente de contaminación ha sido la minería ilegal en Vetas y California, que trajo consigo vertimientos de cadmio, mercurio y cianuro para extraer el oro”.

“Esas sustancias son mortales para la fauna acuática porque acaban con todo. Esa es la gran problemática. Porque mientras pensemos que vale más un kilo de oro que un vaso de agua seremos irracionales. Hoy en día no hablamos del río Suratá, sino de la cloaca Suratá porque eso murió, nadie se va a bañar allá ni nadie va a tomar agua de allí”.

Minería ilegal en Santurbán, una bomba de tiempo

Estos son los principales artículos publicados en Vanguardia en los últimos 14 meses sobre la minería ilegal en Soto Norte, la contaminación con mercurio en el río Suratá y cómo funcionan el mercado negro del mercurio y el oro en Bucaramanga y Santander.

Los efectos de la minería ilegal más allá de Santurbán

Los efectos de la minería ilegal en el departamento pueden ser más graves de lo que los santandereanos creemos. Vanguardia pudo conocer, por ejemplo, que ya hay trazas de mercurio en zonas como el Páramo de Berlín, mientras que en algunas zonas de Bucaramanga ya se están realizando prácticas de minería ilegal.