jueves, 23 septiembre 2021
lunes 13 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

“Me uno al ciclo del cambio”, la invitación de la CDMB para aprovechar los residuos

Esta es una invitación a todos los habitantes de los 13 municipios de la jurisdicción de la CDMB y Santander para unir esfuerzos y fortalecer hábitos en nuestra vida cotidiana, que permitan reducir las toneladas de desechos que llegan al relleno sanitario y generar el máximo de aprovechamiento de los residuos sólidos.
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La voz de alerta está dada hace años. La disposición de miles de toneladas de desechos en los rellenos sanitarios parece estarle ganando la batalla a la humanidad.

Sin duda, este es un tema que necesita consciencia y acción de toda la ciudadanía, es decir, las iniciativas para generar menos desechos y disponerlos de manera adecuada deben empezar desde casa, donde a diario todo lo que no necesitamos va a parar al cesto de la basura.

En promedio, más de mil 100 toneladas diarias de basuras provenientes de 16 municipios de Santander, entraban al relleno sanitario El Carrasco, antes de su cierre el pasado 14 de agosto, debido a una orden judicial. Sin embargo, aproximadamente el 95% de esos residuos los generan sólo cuatro municipios: Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón, donde se concentra la mayor parte de la población en el Departamento.

Más alarmante resulta que en Bucaramanga y el área sólo se está aprovechando el 3.5% de estos residuos para reciclaje, de las casi 950 toneladas diarias de desechos que produce la ciudad, según el informe más reciente de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos.

Ante este panorama y dada la actual emergencia sanitaria, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, lidera la campaña: “Me uno al ciclo del cambio”.

Con esta iniciativa, la entidad busca llegar a los hogares, impactando primero niños y jóvenes en edad escolar, “para que comprendamos que la solución de este problema es algo que tiene que ver con cada uno de nosotros, buscando generar esa transformación de costumbre y de hábitos”, afirma Mónica Paola Monsalve, jefe de la Oficina Gestión Social y Ambiental, GESA, de la CDMB.

Sin duda, desde los mismos hogares se pueden generar diversas estrategias para lograr disminuir considerablemente las grandes toneladas que se están disponiendo en el relleno y así generar economías circulares, es decir, que permitan reutilizar o aprovechar los residuos sólidos. Según información del Departamento Nacional de Planeación, la vida útil de los rellenos sanitarios de 321 municipios en Colombia se acabará en cinco años.

Reducir la carga sobre los rellenos sanitarios es uno de los objetivos de la economía circular, concepto que desde hace tres años se viene abordando en nuestro medio, siendo Colombia uno de los países pionero en implementarlo. Sus bases se definen en las 9R: rechazar, reducir, reutilizar, reparar, restaurar, remanufacturar, rediseñar, reciclar y recuperar (ver infografía).

$!“Me uno al ciclo del cambio”, la invitación de la CDMB para aprovechar los residuos

Acciones con la comunidad

Desde los programas de educación ambiental que promueve la CDMB, constantemente se incentiva la participación comunitaria en actividades y proyectos de protección ambiental, desarrollo sostenible y manejo adecuado de los recursos naturales renovables. Temas como separación en la fuente, economía circular y estrategias ambientales posconsumo, hacen parte de estas acciones.

Dichas estrategias son promovidas desde la oficina de Gestión Social y Ambiental, a través de la ruta ambiental que recorre los 13 municipios de su área de influencia: Bucaramanga Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Vetas, California, Suratá, Matanza, Charta, Tona, El Playón, Rionegro y Lebrija.

Se destacan los Diálogos Sociales que se están realizando en cada uno de estos territorios, el acompañamiento en la limpieza de las fuentes hídricas, la siembra de árboles, las escuelas de liderazgo y las capacitaciones a los Praes (Proyectos Ambientales Escolares); a los Proceda (Proyectos Ciudadanos y Comunitarios de Educación Ambiental) y los Cidea (Comités Técnicos Interinstitucionales de Educación Ambiental).

“Por ejemplo, en mayo de este año se realizó la versión 13 de la jornada posconsumo. Con esta campaña buscamos asegurar que una cantidad de elementos, que generalmente son dispuestos en los residuos, se recuperen y se reutilicen, es decir, que no acaben su ciclo de vida dispuestos en un relleno”, indica Juan Carlos Reyes Nova, Director General.

Hacer este ejercicio entre las comunidades, empezando por casa, es muy sencillo, sólo se requiere de voluntad, trabajo colaborativo y unos minutos para lograr que los elementos aprovechables y orgánicos aprovechables, tengan un destino diferente al del relleno sanitario.

Por eso, dígale sí a “Me uno al ciclo del cambio” y empiece desde ya a repensar qué va a hacer con pilas, luminarias, aceites de cocina, medicamentos vencidos, cajas, plástico, ropa usada... en fin con todos los elementos que de manera errada van a su cesto de basura. Pregunte por la ruta del reciclaje en su sector, separe el material en las bolsas con los colores dispuestos para tal fin (Ver recuadro) y desde su hogar o empresa dele una pequeña oportunidad al medio ambiente empezando a reciclar.

Hace tres años el Banco Mundial en su informe titulado: “Los desechos 2.0: Un panorama mundial de la gestión de desechos sólidos hasta 2050” lo advirtió: Si no se adoptan medidas urgentes, para 2050 los desechos a nivel mundial crecerán un 70% con respecto a los niveles actuales.

Este esquema de las 9R es una oportunidad para generar transformación de costumbres en cada uno de nuestros entornos, crear mecanismos que disminuyan el consumo y así generar aprovechamiento de los materiales.

¡Sepárelos por color!

A través del trabajo de campo que desarrolla la CDMB se enseña constantemente a los hogares santandereanos cómo hacer la correcta separación en la fuente.

Por Resolución 2184 de 2019, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible cambió el código de colores de separación de residuos sólidos, que empezó a regir en todo el país desde el 1 de enero de 2021. Solo son tres colores, más fáciles de memorizar y así, poner en práctica.

Color blanco: residuos aprovechables como plástico, vidrio, metales, papel y cartón.

Color verde: residuos orgánicos aprovechables como cáscaras de frutas, verduras y restos de comida.

Color negro: residuos no aprovechables como el papel higiénico, servilletas, papeles y cartones contaminados con comida, papeles metalizados, residuos COVID19 (tapabocas, guantes).

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