miércoles, 17 agosto 2022
lunes 13 de junio de 2022 - 12:00 AM

Ganadero secuestrado en Santander fue dejado en libertad, en Aguachica

Gerardo Aranda Albarracín, fue secuestrado el 7 de diciembre de 2020, cuando salía hacia su finca La Alegría, en la vereda Mata de Plátano, de Sabana de Torres. Un año y seis meses de ‘tortura y zozobra’ llegaron a su fin, el hombre de 71 años pudo abrazar de nuevo a su esposa, sus seis hijos y demás seres queridos que añoraban volver a verlo.

“Gracias a Dios y a la familia que luchó tanto para poder liberarme”, fueron las primeras declaraciones que dio el ganadero y palmicultor Gerardo Aranda Albarracín, luego de recobrar su libertad.

Un año y seis meses de ‘tortura y zozobra’ llegaron a su fin, el hombre de 71 años pudo abrazar de nuevo a su esposa, sus seis hijos y demás seres queridos que añoraban volver a verlo.

Gerardo fue liberado en Aguachica, Cesar, luego que al parecer, sus familiares lograran llegar a algún acuerdo con los captores.

El Gaula Militar y la Policía no han entregado detalles, tampoco se tiene información sobre quienes serían los secuestradores, pero algunos rumores indican que sería u grupo delincuencial que lo tuvieron cautivo en Venezuela.

Vanguardia habló con uno de los hijos del ganadero, quien confirmó que, “mi padre se encuentra en buenas condiciones de salud, reunido con toda su familia. Estamos felices y agradecidos con Dios”, expresó.

Un diciembre ‘amargo’

El 7 de diciembre de 2020, Gerardo salió desde su finca en San Rafael de Lebrija, bajo Rionegro, rumbo a la finca que recientemente había comprado. A las 5:40 de la mañana arrancó a bordo de su camioneta de estacas, con placas GHN-625, el trayecto demoraría unos 30 minutos hasta la finca La Alegría de la vereda Mata de Plátano en Sabana de Torres, pero allí nunca llegó.

La camioneta fue hallada a las afueras de San Rafael, en un rastrojo cercano al parque principal, al parecer, con el motor encendido, pero de don Gerardo nunca hubo rastro.

Testigos aseguraron que varios hombres lo esperaban sobre la antigua vía que conduce al casco urbano de Sabana de Torres, en el sitio La Payandé y lo habrían obligado a que los acompañara. Sus dos celulares los encontraron en una vía que conduce a la Ruta del Sol.

Los meses pasaron y no se obtenía ninguna pista de su paradero. Los captores no se comunicaban con la familia del ganadero, estaban desesperados por saber si aún estaba con vida.

En mayo del 2021 ofrecieron una recompensa de hasta $150 millones por información que les permitiera tener razón del paradero del ‘jefe de la familia’.

Por su parte, la Policía también ofrecía una recompensa de hasta $20 millones.

La familia de Aranda no confirmó si pagaron por su rescate. Por fortuna, el hombre está sano y a salvo, de nuevo en su hogar.

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