miércoles, 25 noviembre 2020
jueves 15 de octubre de 2020 - 12:00 AM

Menor murió en accidente en la calle 45 de Bucaramanga

Un adolescente que descendía en bicicleta desde Campo Hermoso hacia Chimitá con un grupo de amigos, perdió el control en una curva y se estrelló contra un árbol.
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El presentimiento constante de una madre se hizo realidad la noche del martes en Bucaramanga. Su joven hijo de apenas 13 años, quien con frecuencia desafiaba a la muerte y los límites de la velocidad a bordo de su bicicleta por la prolongación de la calle 45, acabó con su vida en un trágico accidente.

“¡Yo lo presentía, sabía que le podía pasar”, decía la desconsolada madre mientras lloraba cerca al cadáver del adolescente tendido a un costado de la vía, en el primer retorno desde Quinta Estrella.

Eran las 9:00 de la noche y el menor yacía bocabajo, con medio cuerpo sobre el asfalto y la otra en el sardinel. El velocípedo quedó unos 15 metros más abajo.

Se acababa de estrellar de frente contra un árbol a un costado de la carretera, mientras descendía en su ‘caballito de acero’ al parecer a toda velocidad.

Los paramédicos llegaron para brindarle atención, pero el golpe que recibió el pecho detuvo su corazón de forma inmediata.

El sofoco hizo que otros tres jóvenes que iban con él, corrieran en las ciclas hasta el barrio Rincón de La Paz, para dar la mala noticia.

No pasó mucho tiempo para que decenas de personas acudieran; detrás del acordonamiento trataban de saber de quién se trataba, pues varios jóvenes de la zona acostumbran a realizar piruetas en esa cuesta. Era la tercer víctima de ese barrio este año, en hechos similares.

El primero fue el 19 de mayo en el Anillo Vial, otro en abril cerca de la Cárcel de Mujeres.

¿Cómo ocurrió?

Varios jovencitos estuvieron durante varias horas pedaleando por la 45, subieron desde la Cárcel de Mujeres hasta Campo Hermoso, algunas veces colgados de camiones.

Una vez coronaban descendían a toda velocidad y volvían a subir. Llegaron incluso a registrar en sus celulares las piruetas que realizaban.

Conductores que transitaban por la zona aseguran que los vieron en esas desde entrada la tarde.

Al momento del accidente, el ahora fallecido perdió el control en una curva debido a la gran velocidad, se salió de la carretera y terminó estrellado contra el árbol.

Muerte a dos ruedas

Con él, son 15 los ciclistas fallecidos en los últimos 21 meses en el área metropolitana de Bucaramanga.

El observatorio del Instituto de Medicina Legal asegura que el año pasado siete ciclistas perdieron la vida en accidentes. De estos, 3 fueron en Bucaramanga; Floridablanca, 1; Girón, 1; Piedecuesta, 1; y Lebrija, 1.

Para el 2020 la cifra tampoco es alentadora, de enero a septiembre fueron reportadas 7 muertes: 2 en Bucaramanga, 1 en Floridablanca y el municipio más crítico es Girón, con 4 accidentes fatales. A ella se sumó este caso, el primero del mes de octubre.

La mayoría de las víctimas han sido menores de edad que retan a la muerte con maniobras peligrosas o colgados de vehículos de carga. Otros han sido ciclistas aficionados víctimas de imprudencias.

Sobre las zonas más accidentadas para los conductores de los ‘caballitos de acero’, según Tránsito de Bucaramanga, no son específicas teniendo en cuenta que “son esporádicos, no son en algún lugar específico, pero donde más se presentan y en especial este año con víctima fatal, es en la vía a Pamplona, barrio Morrorrico”.

Para Oscar Celis, ciclista aficionado, “el Anillo Vial, vía Bucaramanga–Girón, el tramo Piedecuesta-Bucaramanga y vía a Morrorrico”, entre otras, podrían ser las de mayor peligrosidad pues son las más transitadas por ciclistas y, obvio, las más inclinadas para los descensos con velocidad.

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