jueves, 04 junio 2020
viernes 22 de mayo de 2020 - 12:00 AM

El COVID-19 es un virus que cambia, según estudio

En China, los expertos notaron una evolución en el contagio dentro de las ciudades Jilin y Wuhan, lo que significa que el patógeno “puede estar cambiando en formas desconocidas”.
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Los casos del último rebrote del coronavirus en China, registrados en el noreste del país, tienen diferentes características a los del brote original, que surgió de la provincia central de Hubei, informan medios locales.

El diario oficial Global Times cita a un experto de la Comisión Nacional de Sanidad, Qiu Haibo, que apareció esta semana en la televisión pública afirmando que los casos detectados estas últimas semanas en las provincias de Heilongjiang y Jilin se parecen más a los importados de otros países que a los de Hubei, en cuya capital, Wuhan, se registraron los primeros contagios mundiales de la COVID-19.

Aunque no se habla de una mutación confirmada del virus, las diferencias en el comportamiento del patógeno podrían suponer que se ha producido, lo que dificultaría el trabajo de contención de su propagación y el de desarrollo de tratamientos y vacunas.

En esas dos regiones nororientales, según Qiu, los contagiados muestran un período de incubación más largo y síntomas atípicos -en muchos casos, no tienen fiebre pero sí fatiga o irritación de garganta- o directamente no muestran síntomas, lo que resulta en contagios en el entorno familiar.

En Wuhan, los pacientes no solo sufrían lesiones pulmonares sino que el virus también atacaba su corazón, riñones o intestinos, mientras que en Heilongjiang y Jilin los contagios relativos a casos importados apenas causaban daños a otros órganos aparte de los pulmones.

Qiu agregó que los contagiados nororientales están portando el virus durante un período más largo que los de Hubei, y que los tratamientos están siendo más efectivos en esas zonas, donde la proporción de casos graves es menor que en Wuhan.

La provincia de Jilin es uno de los lugares donde siguen dándose contagios en China, país en el que las autoridades creen que tienen el virus prácticamente bajo control.

De otro lado, en Estados Unidos, la totalidad de los 50 estados de ese país han tomado ya alguna medida de desescalada del confinamiento por el coronavirus, pero algunos de ellos, como Texas, Maryland o Carolina del Norte, están viendo un repunte de los contagios, aunque hay dudas sobre cómo se están midiendo los datos.

Según cifras del Departamento de Sanidad de Texas, uno de los primeros estados del país en reiniciar su actividad económica, en los últimos dos días se ha producido un repunte de nuevos contagios, con 1.219 el martes y 1.411 el miércoles, frente a cifras por debajo de 1.000 las dos jornadas previas.

Precisamente el lunes, Texas entró en una nueva fase de la desescalada con el levantamiento de algunas restricciones.

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Maduro acusa a duque de infectar a venezolanos con coronavirus

En un hecho insólito, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó a su par colombiano, Iván Duque, de un supuesto plan para infectar con COVID-19 a venezolanos que han regresado a su país desde Colombia en medio de la pandemia. “La orden que dio Iván Duque, yo lo denuncié hace dos semanas, una reunión muy infausta dando una orden de hacer todo lo que se pueda hacer para contaminar a Venezuela”, dijo Maduro durante un acto con parte de su gabinete, en Caracas.

El plan, prosiguió Maduro, contempla también “traer a venezolanos infectados” de vuelta a su país, donde se cuentan 824 contagiados, de los cuales, el 44% fueron reportados los últimos cinco días.

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