Sábado 27 de Octubre de 2018 - 12:01 AM

HAGASE OIR

Riqueza vs Paz

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Riqueza vs Paz

Por su relativa extensión, el tema de este comentario lo expondremos en dos fechas: esta primera, y la segunda en fecha próxima, partiendo de un simple enunciado: la crisis de humanidad mundial marcada por la violencia y acicateada por la codicia del dinero que es el pie que todo lo mide y todo lo valora.

Las guerras han sido una constante en la Historia; pero las de hoy tienen connotaciones diferentes: el poderío atómico de destrucción masiva. Hoy permanecen en guerra israelitas y palestinos, musulmanes y budistas, conflictos internos en muchos países, y en el nuestro una paz relativa e inestable y el sesgo dela violencia común. Todas las guerras en su trasfondo no han sido más que un conflicto de intereses, un nuevo culto al dios dinero y su insignia, el dólar que como decía Gonzalo Arango, “mata con su beso de Judas”.

Carlos Martínez Rojas

Promesas

Promesa es la expresión de la voluntad de hacer algo por alguien o de cumplir con un cierto sacrificio en caso de conseguir algún logro. Puede entenderse la promesa como un acuerdo entre dos partes a través del cual una de ellas se compromete a realizar algo ante el cumplimiento de una condición o el vencimiento de un plazo. Expresión referente a los compromisos adquiridos por los políticos y mandatarios de las regiones que esperan solución a los problemas y necesidades de la regiones necesitadas de progreso, da alegría escuchar a los mandatarios y políticos, solucionar todo lo referente al desarrollo de políticas efectivas ¿pero? Vemos con asombro que en toda visita gubernamental o política se habla del progreso y terminan las reuniones y los ofrecimientos se hacen a un lado sin ningún resultado efectivo permitiendo así las mentiras, producto de una visita programada para entusiasmar a sus gentes y seguir por el mismo camino de la mentira. Ya es justo que los representantes de las regiones, los gamonales, concejales, alcaldes, representantes de las comunidades reclamen solución a todos los casos de progreso. No entendemos por qué los mandatarios de turno y los políticos arreglan todo con palabras sin soluciones.

Gilberto Sánchez

Congreso sin vergüenza

“Me da vergüenza haber estado en este debate” dijo el ministro Carrasquilla, y es cierto, quedó al descubierto como hábil negociante, al servicio de intereses financieros y en el suyo propio, como se dice en el argot popular una “avionada” en contra de numerosos pueblos pobres e ilusos alcaldes, algunos corruptos. Pero el debate sirvió para observar la vergüenza de muchos congresistas; pobres en ideas, sin ninguna capacidad argumentativa para rebatir la acusación, que se basó fundamentalmente en la desvergüenza “ética” de un exministro, que se aprovecha de su sabiduría económica para beneficio propio, así se jodan los pobres.

Ernesto Rodríguez Albarracín

De las OPS

Las OPS, órdenes de prestación de servicio, son una forma de vincular personal al servicio del Estado, que también se aplica al sector privado. Sobra decir que es un contrato leonino en la forma y en el fondo. En el sector público, son la herramienta utilizada por los gobernantes para satisfacer el apetito burocrático insaciable de los organismos legisladores y en el sector privado una forma legal de pasarse por la faja muchas leyes del código de trabajo. Si son necesarias, deberían someterse a concurso de méritos, y si no lo son, muchas explicaciones nos deben nuestros gobernantes ya que el salario de las OPS sale de nuestros bolsillos. Una forma expedita para combatir la corrupción.

El funcionario que trabaja en esta modalidad no tiene garantías ni en lo público ni en lo privado. Carece de estabilidad, seguridad social, salud, riesgo laboral, entre otras, así como tiene que pagar rete fuente, la cuota del político de turno, los papeles para la reanudación de su vinculación.

Conozco casos de personas que trabajan más de veinte años en el sector público o privado bajo esta modalidad y salen con el último salario recibido. Si no aportan ellos de sus propios salarios para pensión, salen sin nada. Es decir, puede una persona dedicar toda una vida de trabajo bajo esta modalidad y quedar como solían decir las abuelas: “con una mano adelante y otra atrás”.

Dámaso Londoño

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Publicada por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
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