Sábado 22 de Septiembre de 2018 - 12:01 AM

Solo para los de ruana

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Columnista: Alfonso Marin

Nadie se imaginó que nuestra tradicional y centenaria Ruana boyacense pudiera convertirse con el correr de los años en la gran prenda unisex del país y la nueva pieza de lujo en el mundo. Sin querer queriendo las nuevas tendencias en materia de moda que buscan, según los expertos, acortar la distancia entre lo femenino y masculino nos dieron la oportunidad de promocionar nuestra prenda insigne, que sin distingos de sexo habíamos usado los colombianos desde tiempo inmemorial. Ir de visita a los hermosos pueblos de Boyacá, incluyendo a Nobsa la tierra de las ruanas, y regresar sin traer puesta una hermosa ruana, era y sigue siendo algo así como perder el viaje. Esta bonita costumbre se ha extendido a todos los ciudadanos del mundo, que cada día las aprecian más, pues ya es fácil encontrarlas en casi todos los almacenes elegantes del mundo. Como van las cosas, los de ruana no serán propiamente las personas del grueso pueblo, tal como los identificaba Gaitán y los demás políticos cuando querían referirse a sus electores de escasos recursos, sino más bien una clase privilegiada, que exhiben su ruana con orgullo, porque tiene el sello de lo exclusivo. Esta pieza artesanal única ya la habíamos promocionado antes, obsequiándosela a los tres papas que han venido a Colombia, y a un sinnúmero de personajes importantes, dentro y fuera del país. El padre Rafael García Herreros la convirtió en el símbolo de su personalidad sencilla y modesta como son todos los habitantes de nuestros climas fríos que la tienen como prenda indispensable para aclimatar de algún modo las inclemencias del cuerpo y el espíritu. Haciendo un poco de historia, recordemos que las ruanas de Boyacá que sus habitantes les dieron a nuestro soldados de la independencia, hicieron posible que algunos volvieran a la vida después del famoso paso por el páramo de Pisba, y que con fuerzas renovadas por el calor del amor y el cariño que contenían dichas prendas, pudieran derrotar a los ejércitos españoles en el Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá. Noticias más recientes nos cuentan que los cubículos de los astronautas que fueron a la luna estaban recubiertos con lana Colombiana. Bienvenidas sean las nuevas tendencias si nos permiten promocionar nuestros valiosos productos artesanales, porque todos ellos están hechos con amor sincero y con las técnicas más antiguas heredadas de nuestros abuelos.

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Autor: Alfonso Marin
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