Sábado 18 de Agosto de 2018 - 12:01 AM

Proteger la verdad

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Columnista: Carlos Chaverra

“Un pilar central de la política del presidente Trump es un asalto sostenido a la prensa libre. Los periodistas no son clasificados como ciudadanos americanos, sino como el ‘enemigo del pueblo’. Este asalto desmedido a la libertad de prensa tiene peligrosas consecuencias. Le preguntamos a los comités editoriales de todo el país, liberales y conservadores, grandes y pequeños- de unirse hoy para que respondan a esta amenaza con sus propias palabras”. Con este llamado, el Boston Globe invitaba a sus colegas editorialistas de todo Estados Unidos a expresarse respecto a las continuas referencias del presidente americano a las llamadas “noticias falsas” con que el mandatario- a través del Twitter- continuamente ironiza y critica la información de los medios, particularmente cuando la información no le favorece.

“Los periodistas están tratando de realizar su labor. No estamos tratando de destruir el país. Estamos tratando de fortalecerlo. Porque creemos en una premisa fundamental de nuestra Constitución, que nuestra nación es más fuerte cuando las personas están informadas”. Es una de las 305 opiniones de los periódicos del país que atendieron el llamado del Boston Globe.

En un ambiente polarizado es difícil distinguir entre los hechos y las opiniones. Se requiere gran sabiduría y madurez, para que las personas en el poder permitan que los hechos hablen por sí mismos sin caer en la tentación de darles una interpretación a conveniencia de sus propios intereses. No ayuda mucho que en este ejercicio se descalifique al que piensa de manera contraria o que toda expresión se califique como una afrenta personal o que se defina traidor a la patria al periodismo no afecto de las políticas presidenciales. Es de suprema gravedad cuando en un país se van silenciando los interlocutores, perdiendo así la capacidad de auto crítica.

¿Qué hacer? Agudizar nuestro propio entendimiento, investigando a profundidad los hechos de forma tal que formemos nuestra propia opinión de manera responsable y así protegernos de las emociones momentáneas o los cantos de sirena. Ayudaría alimentar un propósito superior que nos aleje de las vanidades del ego y de estar continuamente viendo la paja en el ojo ajeno. Con ello podemos hacer que nuestra sociedad se nivele por lo alto, rescatando la confianza del valor de la opinión de todos los ciudadanos.

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Autor: Carlos Chaverra
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