sábado, 01 octubre 2022
viernes 22 de julio de 2022 - 12:00 AM

La ley Julian Esteban

El pasado 14 de julio nuestro Congreso aprobó la Ley 2251 por la cual se dictan algunas normas de diseño e implementación de las políticas de seguridad vial la cual se denominó “Ley Julián Esteban” en homenaje a aquel niño de 13 años de edad que fue conocido al ser captado llorando de emoción por el triunfo de Egan Bernal en el tour de Francia y que falleció en un accidente de tránsito mientras entrenaba para imitar a su héroe.

El texto exacto del artículo 143 de esa ley dice: “DAÑOS MATERIALES. En todo accidente de tránsito donde sólo se causen daños materiales en los que resulten afectados vehículos asegurados o no asegurados, inmuebles, cosas o animales y no se produzcan lesiones personales, los conductores, entidades aseguradoras y demás interesados en el accidente recaudarán todas las pruebas relativas a la colisión mediante la utilización de herramientas técnicas y tecnológicas, que permitan la atención del mismo en forma oportuna, segura y que garantice la autenticidad, integridad, conservación y posterior consulta y uso probatorio de la información. Para tal efecto, el material probatorio recaudado con estas condiciones reemplazará el informe de accidente de tránsito que expide la autoridad competente.

Independientemente de que los vehículos involucrados en un accidente de este tipo estén asegurados o no, los conductores deben retirar inmediatamente los vehículos colisionados y todo elemento que pueda interrumpir el tránsito y acudir a los centros de conciliación debidamente autorizados por el Ministerio de Justicia y del Derecho. Si fracasa la conciliación, cualquiera de las partes puede acudir a los demás mecanismos de acceso a la justicia. Para tal efecto, no será necesaria la expedición del informe de accidente de tránsito, ni la presencia de autoridad de tránsito en la respectiva audiencia de conciliación”.

No sabemos cómo se implementará este asunto ni qué pasará cuando cualquiera de las partes termine, como casi siempre sucede, echándole la culpa al otro del accidente sucedido.

Nuestra moraleja es doble: asegure bien su automotor contra todos los riesgos en una Compañía de Seguros seria y confiable y dos, procure hasta lo imposible no accidentarse porque usted, amable conductor, siempre será culpable como sucede ahora en los casos de tránsito en que se ve involucrada una motocicleta.

EDUARDO PILONIETA
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