sábado, 24 septiembre 2022
viernes 17 de junio de 2022 - 12:00 AM

Un comunicado inaceptable

Bien o mal para Santander debe ser motivo de orgullo tener un primer mandatario raizal; pero no solo eso, también es una oportunidad de oro para poner de relieve la importancia en el contexto nacional

Causa una profunda tristeza la decisión de algunos santandereanos que en lugar de apoyar a un paisano para que éste llegue a la presidencia, resuelven hacerlo por un candidato que en lugar de hoja de vida luce orgulloso un prontuario y lo más grave es que carece de todo vínculo afectivo con este departamento.

Bien o mal para Santander debe ser motivo de orgullo tener un primer mandatario raizal; pero no solo eso, también es una oportunidad de oro para poner de relieve la importancia en el contexto nacional, amén de los beneficios económicos que pueden resultar de contar con un Presidente de la República que piense en su región por el cariño que se le tiene a la tierra que lo vio nacer y en donde se ha desarrollado la vida del hombre que en un momento dirigirá los destinos de todo un país.

Definitivamente ser santandereano cuesta, pues aquí nadie es profeta en su tierra; por el contrario, quien puede sobresalir en un momento tiene que luchar contra la pequeñez de algunos coterráneos que terminan vendiéndole el alma a un diablo al que seguramente le interesen más otras regiones del país.

No nos digamos mentiras, Petro es un lobo con piel de oveja y le veremos su verdadera estampa el domingo a las 6 de la tarde: si gana tendremos que aguantárnoslo por lo menos 20 años más porque él pertenece a la corriente de quienes llegando al poder terminan perpetuándose en él y si pierde, producirá un estallido social como el vivido recientemente, pues se sabe, porque así lo han manifestado, que la primera línea se está preparando para poner patas para arriba al país.

De igual manera, el cambio que propone Petro, manifestado por los distinguidos ciudadanos que firmaron la famosa carta, se hará promoviendo políticas que desestimularán la economía y ello llevaría a la nación a situaciones como las vividas en Venezuela y Chile, como por poner unos ejemplos, en donde el modelo político que opera dio un salto al vacío por la vía democrática, ese mismo que nos está ofreciendo, desde la campaña, el pacto histórico.

Que no nos toque llorar como cobardes el no haber tenido el valor de defendernos como valientes.

EDUARDO PILONIETA
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