sábado, 14 mayo 2022
miércoles 01 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

A paso de mula vieja

Necesitamos, como en otras regiones, unir esfuerzos en torno a proyectos de desarrollo regional.

En días pasados pudimos ver el anuncio del presidente del INVIAS sobre las autopistas 4G a inaugurase y los proyectos 5G a adjudicarse en próximos meses, lo cual me generó una gran alegría por el país, pero también una profunda tristeza por nuestro departamento.

Mencionaba él, la terminación de la autopista Bello a San José de Nus en Antioquia, con 157 kms de 4 carriles, como también la ruta costera entre Barranquilla y Cartagena, con 110 kms de iguales especificaciones, la circunvalar de la Prosperidad entre Malambo y Barranquilla con 37 kms, y pronto dar al servicio las autopistas Pasto-Rumichaca y El Sisga-Sabanalarga, atravesando Boyacá hasta llegar a Casanare.

He tenido la oportunidad de transitar por algunas de ellas en el pasado y conocerlas ahora; como también recorrer los excelentes desarrollos en Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Caldas, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Antioquia, los cuales le han dado un gran empuje económico y social a esos departamentos.

No han sido inconvenientes para su ejecución las cordilleras central y occidental, como tampoco la multitud de ríos y quebradas que descienden de las montañas y serpentean luego entre los cañones junto a los desarrollos viales; la ingeniería ha sido capaz de sortear esas dificultades y los recursos para su ejecución, indudablemente altos, no han sido escollo para hacerlos realidad.

Nuestro departamento, por el contrario, adolece de unas aceptables vías terrestres; por ejemplo, la comunicación con el centro del país, la hacemos por una estrecha vía, construida hace cerca de 80 años, llena de curvas que no permiten el sobrepaso, y por donde transita un cúmulo de tráfico pesado, con frecuencia sobredimensionado, lo cual obliga a ir a paso de mula, a una velocidad promedio de 32 kms/hra en sus primeros 98 kms y esto, no haciendo caso a la doble línea.

Solo tendremos pronto para sacar la cara la autopista Bucaramanga-Barrancabermeja, la cual avanza a paso firme y dará un empuje importante al Magdalena Medio Santandereano.

Pero no debemos contentarnos con ello, quedan muchos más para llevar adelante, como Bucaramanga-Cúcuta, San Gil-Duitama, Anillo Vial Externo, Piedecuesta-Curos, entre otros.

Necesitamos, como en otras regiones, unir esfuerzos en torno a proyectos de desarrollo regional, en este caso vial, y sin distingos de ningún tipo, hacer gestión ante el gobierno central para su aprobación y financiación. Debemos aprovechar el momento político para comprometer su apoyo con la región.

En días pasados pudimos ver el anuncio del presidente del INVIAS sobre las autopistas 4G a inaugurase y los proyectos 5G a adjudicarse en próximos meses, lo cual me generó una gran alegría por el país, pero también una profunda tristeza por nuestro departamento.

Mencionaba él, la terminación de la autopista Bello a San José de Nus en Antioquia, con 157 kms de 4 carriles, como también la ruta costera entre Barranquilla y Cartagena, con 110 kms de iguales especificaciones, la circunvalar de la Prosperidad entre Malambo y Barranquilla con 37 kms, y pronto dar al servicio las autopistas Pasto-Rumichaca y El Sisga-Sabanalarga, atravesando Boyacá hasta llegar a Casanare.

He tenido la oportunidad de transitar por algunas de ellas en el pasado y conocerlas ahora; como también recorrer los excelentes desarrollos en Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Caldas, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Antioquia, los cuales le han dado un gran empuje económico y social a esos departamentos.

No han sido inconvenientes para su ejecución las cordilleras central y occidental, como tampoco la multitud de ríos y quebradas que descienden de las montañas y serpentean luego entre los cañones junto a los desarrollos viales; la ingeniería ha sido capaz de sortear esas dificultades y los recursos para su ejecución, indudablemente altos, no han sido escollo para hacerlos realidad.

Nuestro departamento, por el contrario, adolece de unas aceptables vías terrestres; por ejemplo, la comunicación con el centro del país, la hacemos por una estrecha vía, construida hace cerca de 80 años, llena de curvas que no permiten el sobrepaso, y por donde transita un cúmulo de tráfico pesado, con frecuencia sobredimensionado, lo cual obliga a ir a paso de mula, a una velocidad promedio de 32 kms/hra en sus primeros 98 kms y esto, no haciendo caso a la doble línea.

Solo tendremos pronto para sacar la cara la autopista Bucaramanga-Barrancabermeja, la cual avanza a paso firme y dará un empuje importante al Magdalena Medio Santandereano.

Pero no debemos contentarnos con ello, quedan muchos más para llevar adelante, como Bucaramanga-Cúcuta, San Gil-Duitama, Anillo Vial Externo, Piedecuesta-Curos, entre otros.

Necesitamos, como en otras regiones, unir esfuerzos en torno a proyectos de desarrollo regional, en este caso vial, y sin distingos de ningún tipo, hacer gestión ante el gobierno central para su aprobación y financiación. Debemos aprovechar el momento político para comprometer su apoyo con la región.

Jorge Gómez Duarte
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