miércoles, 28 octubre 2020
miércoles 02 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Del gobierno restrictivo al permisivo

Solo cuando tenemos cerca las enfermedades o la sufrimos en carne propia, tomamos consciencia de la gravedad y lamentamos no haberlo hecho en serio con anterioridad.
Escuchar este artículo

Una nueva discusión ha surgido a raíz del cambio de orientación por parte del gobierno nacional para el manejo de la pandemia.

Con anterioridad la política era: todo está prohibido excepto lo permitido, lo cual daba la opción de salir solo con base en excepciones establecidas por decreto, las cuales ya eran tantas que se volvieron incontrolables.

Dentro de la nueva política que inició a regir a partir de este septiembre, todo es permitido excepto lo prohibido, y corresponde a los gobiernos locales y territoriales supervisar la evolución de la pandemia y el cumplimiento de las prohibiciones y los protocolos de bioseguridad.

En el caso de nuestra área metropolitana, la cual tiene y está catalogada como una zona de alta afectación por coronavirus, la norma contempla la posibilidad de restricciones adicionales a lo prohibido, expedidas por los mandatarios locales y autorizadas por el Ministerio del Interior.

Indudablemente este cambio de política del gobierno nacional, abriendo las puertas a la libre circulación y promoviendo el autocuidado, es un paso importante hacia la creación de una cultura ciudadana en la cual la responsabilidad individual es fundamental, y debería ser lo habitual en un mundo civilizado.

Desafortunadamente nos falta mucho para serlo, pero ésta es una excelente oportunidad para avanzar, al menos en el aspecto de la salud y un poco a las malas, presionados por la pandemia, asumiendo la responsabilidad y las consecuencias de errores cometidos. Solo cuando tenemos cerca las enfermedades o la sufrimos en carne propia, tomamos consciencia de la gravedad y lamentamos no haberlo hecho en serio con anterioridad.

Se han oído voces en contra de este viraje extremo y estas voces provienen en buena parte del sector salud, preocupado lógicamente por el posible incremento de contagios producto de la libertad otorgada y el riesgo de una mayor saturación de la capacidad asistencial por cuenta de pacientes complicados.

La observación, por supuesto es muy válida bajo la premisa de caer en un libertinaje, en el cual en buena parte estábamos, pero como mencionaba inicialmente, la norma establece la supervisión local y la restricción total por decisión de las autoridades locales en casos de extrema urgencia.

No podemos olvidar que la responsabilidad del personal de la salud en el ejercicio de su profesión es salvar vidas en la medida de las posibilidades y no podemos exigirles milagros. Por supuesto, no sobran las advertencias, por aquello de que “soldado advertido no muere en guerra”.

jorge gómez duarte
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.