miércoles, 06 julio 2022
jueves 19 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Otras modalidades de violencias

Ante las nuevas modalidades de violencias que nos están azotando, lo dicen los medios de comunicación y casi que lo sentimos, lo padecemos en el diario vivir, me corresponde, como historiador que soy, volver a algún “recordatorio” histórico. Las guerras civiles que nos azotaron en el siglo XIX continuó con la violencia guerrillera y siguió con la violencia partidista, cuando a unos los mataban por “godos” y a otros por liberales.

La violencia partidista culminó con los acuerdos del Frente Nacional, lo cual me lleva nuevamente a mi libro Guillermo León Valencia – El Presidente de la Paz, donde se lee de José Bernardo García, en el periódico de Cali, “Occidente”: “Y fue capaz de ser el Presidente de la Paz porque él era un hombre de fe. Hombre iluminado, diáfano e insobornable; era un tribuno inimitable frente a los odios desatados de otros líderes de cruentas ambiciones. Su generosidad iba hasta el quijotismo y, aunque era un político sagaz, tenía en su hablar la ingenuidad de un niño. Valiente como un centauro saltante y vencedor, no guardaba a sus ocasionales adversarios. Sus manos siempre puras y limpias, aunque era capaz de alzarlas hasta el cielo como espadas forjadas en fino metal, al fin de su mandato las alzó ante la faz de América como banderas de la paz.”

Sí. Con Valencia culminó una secuencia interminable de violencias pero a Colombia, al mundo, empezó a azotarlo, fundamentalmente la atrocidad de la droga y con ella las diversas modalidades de violencias que ahora estamos padeciendo.

Ahora bien, viniendo a lo que ahora estamos viviendo, Valencia obtuvo el título de Presidente de la Paz y lo que nos obliga ahora es elegir un Presidente de la Paz, en el sentido de lo que en el presente estamos requiriendo con inusitada urgencia, construir paz con desarrollo, con amor, y ello nos corresponde a todos los colombianos, acorde con el voto que depositemos el domingo 29. Según dicen las encuestas, sin entrar en los nombres de quienes ya casi que ni en ellas figuran, Sergio Fajardo y Rodolfo Hernández ya no tienen opción.

La decisión está entre Gustavo Petro de quien su historia personal, política, es totalmente cuestionable, que lo diga cuando fue miembro bastante activo, del M-19; que por algún motivo ha estado preso; que en alguna ocasión fue Alcalde de Bogotá, siendo tan pésimo Alcalde que fue destituido y que esta es la tercera vez que opta por la candidatura presidencial. Como complemento, actualmente hay denuncia penal contra integrantes del pacto histórico, su grupo político.

Mi voto lo tengo decidido, en primera vuelta y en segunda, si es necesaria, por Federico Gutiérrez, aprobando como ya lo he hecho a quien ya tiene asignado como Vicepresidente, Rodrigo Lara Sánchez.

Como está la situación, lo único que queda es decir: Que Dios nos lleve de Su Santa mano.

luispinillapinilla@hotmail.com

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