martes, 17 mayo 2022
lunes 17 de enero de 2022 - 12:00 AM

La repetidera del tema

‘Tema’ se refiere al contenido de un discurso; es el asunto o la materia de que hablamos en una conversación, y “eso” (el tema) no puede arreglarse, solucionarse o resolverse; puede —sí— discutirse
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Columna de
Puno Ardila

Osquítar insistió en la conversación cuyos apartes publicamos la semana pasada: «Colombia debe resolver el tema de su clasificación al mundial, porque con esto no solo se juegan los partidos, sino que se juega su lugar entre los mejores del planeta. La participación en este torneo es un tema que no puede dejarse al azar».

Como mi interés ya se encontraba dando vueltas alrededor de otros ‘temas’, aproveché para consultarle a El Sapo Inquisidor acerca del uso insistente que se hace hoy del término ‘tema’, porque realmente este resulta agotador. Esto me contestó:

‘Tema’ se refiere al contenido de un discurso; es el asunto o la materia de que hablamos en una conversación, y “eso” (el tema) no puede arreglarse, solucionarse o resolverse; puede —sí— discutirse. En el caso de Osquítar, que me presentas como ejemplo, podemos ver que él se refiere a que Colombia “debe resolver su clasificación al mundial”, no resolver el tema. El tema de la clasificación puede conversarse; pero la clasificación misma es otro cantar. En el segundo caso, “la participación en este torneo no se pude dejar al azar”; en cambio, el tema de la participación sí se puede dejar al azar.

En fin, si se analiza el discurso de tantos líderes de opinión, incluidos (por supuesto) los que hoy son reverenciados por las redes y por la sociedad de consumo, puede encontrarse una repetición constante del sustantivo ‘tema’; así que el ‘tema’ se resuelve, se termina, se firma, se adelanta, se ejecuta, etcétera, etcétera. En vez de usar el sustantivo correcto, le clavan al oyente el sustantivo ‘tema’. Incluso, aunque vaya el sustantivo (como en los ejemplos de Osquítar), le anteponen ‘tema’.

Lo que mueve este tipo de acciones idiomáticas es el esnobismo; es decir, la inclinación de las personas (por lo general, con no muy altos niveles de dominio idiomático ni cultural) por imitar a otras a quienes tienen como punto de referencia, o, sencillamente, por obedecer las modas, lo que se esté usando (como Vicente, pa donde vaya la gente), con lo que pueden “evitar” sentirse marginados de los hablantes en general.

Osquítar insistió en la conversación cuyos apartes publicamos la semana pasada: «Colombia debe resolver el tema de su clasificación al mundial, porque con esto no solo se juegan los partidos, sino que se juega su lugar entre los mejores del planeta. La participación en este torneo es un tema que no puede dejarse al azar».

Como mi interés ya se encontraba dando vueltas alrededor de otros ‘temas’, aproveché para consultarle a El Sapo Inquisidor acerca del uso insistente que se hace hoy del término ‘tema’, porque realmente este resulta agotador. Esto me contestó:

‘Tema’ se refiere al contenido de un discurso; es el asunto o la materia de que hablamos en una conversación, y “eso” (el tema) no puede arreglarse, solucionarse o resolverse; puede —sí— discutirse. En el caso de Osquítar, que me presentas como ejemplo, podemos ver que él se refiere a que Colombia “debe resolver su clasificación al mundial”, no resolver el tema. El tema de la clasificación puede conversarse; pero la clasificación misma es otro cantar. En el segundo caso, “la participación en este torneo no se pude dejar al azar”; en cambio, el tema de la participación sí se puede dejar al azar.

En fin, si se analiza el discurso de tantos líderes de opinión, incluidos (por supuesto) los que hoy son reverenciados por las redes y por la sociedad de consumo, puede encontrarse una repetición constante del sustantivo ‘tema’; así que el ‘tema’ se resuelve, se termina, se firma, se adelanta, se ejecuta, etcétera, etcétera. En vez de usar el sustantivo correcto, le clavan al oyente el sustantivo ‘tema’. Incluso, aunque vaya el sustantivo (como en los ejemplos de Osquítar), le anteponen ‘tema’.

Lo que mueve este tipo de acciones idiomáticas es el esnobismo; es decir, la inclinación de las personas (por lo general, con no muy altos niveles de dominio idiomático ni cultural) por imitar a otras a quienes tienen como punto de referencia, o, sencillamente, por obedecer las modas, lo que se esté usando (como Vicente, pa donde vaya la gente), con lo que pueden “evitar” sentirse marginados de los hablantes en general.

Puno ardila
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