martes, 06 diciembre 2022
jueves 24 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Sin receptor

El pasado fin de semana los habitantes de la comuna 12 de Bucaramanga (cabecera y barrios aledaños) salieron a protestar por la ausencia de autoridad en la zona, y concretamente por los múltiples episodios de inseguridad que se han venido presentando; diariamente son noticia los hurtos y conflictos que se presentan a cada hora. Banderas, tambores y pitos, fueron las armas que los protestantes usaron para exponer su inconformidad, buscando ser escuchados por cualquier funcionario que pueda dar solución a sus necesidades.

La protesta fue sonora pero el destinatario de esta, pareciera, no la oyó o no le dio importancia alguna, porque su respuesta fue extender el horario de funcionamiento de bares y discotecas para el mes de diciembre. Claramente eso generó una airada nueva protesta por parte de algunos habitantes de la zona. Es acá donde nos cuestionamos si acaso es que no hay receptor (o alcalde) en la ciudad que pueda ocuparse de oír a sus electores, o si es que su domicilio se encuentra fuera del área metropolitana. No vemos una explicación distinta a lo sucedido.

La autodenominada “cuadra play” se convirtió en una zona de libre conflicto, no de libre comercio; muertos, lesionados, drogados, allá ha habido de todo, y las autoridades decidieron ampliar el límite de tiempo para que la zona funcione. Caminar allí durante la madrugada genera escozor, cuando no preocupación, y las soluciones ni se ven cercanas.

Y los habitantes de Cabecera no son los únicos que están alertas y preocupados; la gran mayoría de las comunas ruegan por atención de las autoridades, y ya se habla de la conformación de bloques de seguridad privados. Es la segunda vez que en estas páginas lo mencionamos, y se acerca cada día más la configuración de esta idea que muchos ciudadanos han venido planeando. Preocupante esta situación, que en mayores proporciones generó el surgimiento de los grupos denominados como “Convivir”; ya sabemos cuál fue su aporte en el conflicto armado colombiano.

No está demás que el alcalde haga una elemental introspección y que su equipo le invite a recibir las necesidades de la comunidad. Si se tomara unos minutos en escuchar sus dramas y problemas, a lo mejor y entendería que el fuego no se combate con fuego, o más bien, los problemas no se solucionan de espalda a los afectados.

RODRIGO J. PARADA
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.

Etiquetas

Publicado por
Lea también