miércoles, 03 junio 2020
sábado 16 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Colombia olvidó al Amazonas: en Leticia, “hasta las tumbas se agotaron”

Amazonas es hoy el espejo en el que vemos nuestro propio reflejo de indolencia y negligencia como Nación.
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El encomillado literalmente lapidario del título corresponde a una declaración entregada a los medios por el alcalde de Leticia, Amazonas, Jorge Luis Mendoza, que muestra el drama que hoy viven estos compatriotas, sumidos en el hambre, el miedo y la muerte, por el avance incontenible del coronavirus y el rigor del aislamiento preventivo obligatorio. Leticia es un municipio que no llega a los 50 mil habitantes y, según declaran a los medios algunos de sus pobladores, todas las casas tienen una bandera roja en su puerta, porque en todas escasea la comida. Lo que vive hoy Leticia y el Amazonas es una tragedia de dimensiones no previstas para una sociedad tan pequeña y tan frágil; es la evidencia de que este territorio es colombiano únicamente en el mapa; solo en el abandono histórico en que lo ha tenido el país se explica su soledad ante el ataque del virus.

Mientras Santander, con dos millones de habitantes tiene 44 casos positivos -sumando los dos nuevos casos reportados ayer- y solo tres defunciones, Amazonas con 75 mil habitantes nada más tiene oficialmente hasta ayer 924 casos activos y 30 fallecidos, aunque, dicen sus autoridades, el número real dobla esta cifra de muertos.

La situación es una calamidad por donde se le mire, porque, además de la creciente mortalidad derivada del COVID-19, la situación de la capital es caótica. La capacidad del cementerio ya fue rebasada y se esperan muchas más muertes en los próximos días. La disponibilidad de personal y equipos médicos para atender a los pacientes es muy baja, la capacidad de apoyar con dinero o alimentos a los habitantes de la capital y el departamento es demasiado baja y la posibilidad de contener las migraciones desde Perú y Brasil, por donde entró y sigue entrando el virus, era casi nula, hasta ahora que el presidente Duque decidió reforzar la Fuerza Pública.

Causa un gran dolor la situación que viven estos compatriotas y aunque han surgido varias campañas en las redes sociales para auxiliar a Leticia y el Amazonas, lo cierto es que, una vez más frente a una tragedia, tenemos que reconocer nuestra responsabilidad, ya que todos los colombianos hemos sabido siempre del abandono que han sufrido por siglos vastas regiones de Colombia, y solo en estos casos catastróficos volvemos la mirada hacia ellos. Amazonas es hoy el espejo en el que vemos nuestro propio reflejo de indolencia y negligencia como Nación.

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