sábado, 22 febrero 2020
viernes 14 de febrero de 2020 - 12:00 AM

El área metropolitana vive una calamidad ambiental

Si miramos la pérdida de arborización, la contaminación del aire, el aumento del calor y la constante alerta de riesgo en la que viven un centenar de barrios, podemos decir que vivimos una calamidad ambiental.
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Por medio de la Unidad Investigativa, este medio denunció que en el área metropolitana existen hoy 100 barrios en peligro de inundación. Esto significa que hay miles de viviendas construidas, muchas de ellas con licencias aprobadas por las autoridades y la mayoría levantadas sin permiso, en las que residen decenas de miles de personas en riesgo de perder su vivienda, sus pertenencias y hasta su vida en cualquier momento, como consecuencia del desbordamiento de una quebrada o un río.

Hay casos tan patéticos como el del barrio Villa Piedra del Sol, recientemente afectado en Floridablanca por una avalancha; esta es una urbanización construida por la misma alcaldía para beneficiar a sus funcionarios. Hoy, quienes allí habitan han entendido que el beneficio prometido no lo fue tanto, pues comprobaron que sus casas fueron levantadas en una zona de riesgo y ya sufrieron tanto las consecuencias inmediatas del alud, que afortunadamente no dejó víctimas mortales, y la incertidumbre frente al futuro de sus viviendas por la evidencia de su vulnerabilidad.

Girón es el municipio más afectado por la histórica irresponsabilidad de construir en la ronda de los ríos, circunstancia que hace 15 años causó una tragedia con cerca de 996 viviendas destruidas, más de 50 personas muertas y cuantiosas pérdidas económicas, producto del desbordamiento del Río de Oro. Las lluvias caídas entre el 7 y el 12 de febrero de 2005 causaron también grandes daños en vías, redes de servicios públicos, puentes, colegios, industrias, etc, todo esto levantando en terrenos que debían estar reservados para que sobre ellos (y no sobre las casas y las personas) pasara el río en caso de desbordarse.

Nuestros periodistas encontraron que, en Girón, 7.689 edificaciones están ubicadas en amenaza alta y 1.800 en amenaza media, mientras que en Bucaramanga la situación se presenta más evidentemente en los barrios Café Madrid, Puente Nariño y Galán, sectores en los que habitan no menos de 11 mil personas que están en riesgo de inundación.

Si miramos la pérdida de arborización, la creciente contaminación del aire, el aumento del calor que hemos denunciado recientemente, con esta nueva alerta del riesgo de inundación que vive un centenar de barrios, podemos decir, no con alarmismo sino con objetividad, que vivimos una calamidad ambiental.

Actuar ahora y no sobre las tragedias, cuando estas se presentan, es un deber moral y legal de las instituciones y de todas las personas que habitan el área metropolitana de Bucaramanga.

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