domingo, 29 noviembre 2020
sábado 24 de octubre de 2020 - 12:00 AM

El Portal del Norte, otra historia de nunca acabar

Hoy, lo que tenemos en el norte es una obra onerosa y posiblemente insuficiente en el mediano plazo, y un sistema con muy pocas posibilidades de derrotar la informalidad, que es su verdadera competencia.
Escuchar este artículo

El 13 de mayo de 2013, durante la administración de Luis Francisco Bohórquez, se hacía el anuncio de que en julio de ese año Metrolínea sacaría a licitación el Portal del Norte y se insinuaba que sería una obra de rápida ejecución, por lo que muy cerca de esa fecha el sistema comenzaría a operar plenamente en este sector de la ciudad. Sin embargo, 26 meses más tarde, el 23 de agosto de 2015, la misma administración, sin sonrojarse, hacía el mismo anuncio: “La licitación y la adjudicación del Portal del Norte de Metrolínea sí se hará este 2015, tal y como estaba previsto”, fue lo que dijo el entonces Alcalde a seis meses entregar el gobierno.

Cuando las cosas comienzan mal, afirma la sabiduría popular, terminan mal, y eso es lo que ha ocurrido con esta obra que avanza ya por su tercera Alcaldía. Después de que Bohórquez malgastara tres años solo para abrir la licitación, la administración de Rodolfo Hernández la objetó, la engavetó parcialmente, luego promovió un rediseño para reducir el tamaño de la construcción y de esa manera bajar costos y, finalmente, comenzó la ejecución que ha debido enfrentar, entre otras cosas, la existencia de una fractura geológica en terrenos del proyecto que en ningún estudio previo fue detectada, como era el deber.

¿Dónde está la responsabilidad de los funcionarios causantes de estos atrasos y sobrecostos? Los funcionarios relacionados con esta obra deberían responder por sus errores de juicio o de procedimiento, porque de un presupuesto inicial de $31.824 millones, luego de la reforma de la alcaldía anterior, vamos hoy en $44.000 millones.

En otras palabras, la obra subió por lo menos en un tercio su valor y aún no concluye. Mientras tanto, durante los siete años que han pasado, el transporte pirata se consolidó en el norte, donde la operación de Metrolínea sigue siendo un riesgo operativo, un enigma financiero.

Varios expertos han señalado como uno de los errores de base del Sitm, el hecho de que se hubiera planeado su inicio del centro al sur, cuando debió ser del norte al centro, lo que hubiera generado más demanda y mejores rendimientos para el sistema, además de que no habría fomentado de manera tan dramática el uso del transporte pirata en los sectores más populares, que son los que dependen más de los sistemas masivos de transporte público.

Hoy, lo que tenemos en el norte es una obra onerosa y posiblemente insuficiente en el mediano plazo, y un sistema con muy pocas posibilidades de derrotar la informalidad que es, allí y en toda la ciudad, su verdadera competencia.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.