martes, 15 junio 2021
jueves 06 de mayo de 2021 - 12:00 AM

Los dirigentes deben llamar a la calma y la no violencia en la protesta

Urge un llamado a la calma, un pronunciamiento serio de estos dirigentes, pues no pueden abanderar la causa cuando avanza, pero ausentarse cuando comienza a mostrar el evidente deterioro hacia actos vandálicos...
Escuchar este artículo

Las cifras que han publicado en los últimos días entidades internacionales y centros de pensamiento como el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz muestran la gravedad del momento que vivimos. Según la Defensoría del Pueblo, en las protestas han muerto al menos 19 personas, van más de 800 personas heridas, se habla de 87 desaparecidos e incalculables pérdidas materiales, por el destrozo de locales comerciales, infraestructura de tranportes, daños a edificiacones y un largo etc. A su vez, el país se encuentra adportas del desabastecimiento de diversos productos, y se ha escuchado el llamado angustiosos de clínicas y hospitales por la no llegada de oxígeno, lo que significa la vida de miles en este pico de pandemia.

La gravedad de la situación, en lo que tiene que ver con la seguridad, la integridad y la vida de las personas es innegable y en cualquiera de estos hechos sin importar de dónde viene la violencia, debe aplicarse toda la fuerza de la Ley contra los responsables, pero es hora ya de que empecemos a reconocer, como lo han señalado incluso los líderes de la oposición, que la dirigencia que convocó al paro inicialmente está perdiendo el control sobre la agenda que sigue la protesta social en el país y, obviamente también sobre la infiltración de grupos delincuenciales y extremistas que buscan capitalizar con anarquía y saqueos la situación de descontento popular.

Urge un llamado a la calma, un pronunciamiento serio de estos dirigentes, pues no pueden abanderar la causa cuando avanza, pero ausentarse del campo cuando la misma comienza a mostrar el evidente deterioro que significa que el país comience a dar por sentado que la legítima protesta ciudadana deriva necesariamente en actos vandálicos que han contaminado el ambiente político y sesgan el juicio de la opinión sobre las razones de estas marchas.

La policía tendrá que responder por los hechos de máxima gravedad de que se le acusa, la justicia deberá hacer claridad y pronunciarse sobre ellos a la mayor brevedad posible, pero los dirigentes gremiales y convocantes del paro, deben hacer lo propio, especialmente frente a los manifestantes que no pueden quedar al garete y terminar convertidos en la carne de cañón de una situación de anarquía que ha sido impulsada por los vándalos, que termine cobrándoles hasta con la vida la sana intención con la que salieron a la calle a proponer un mejor futuro para su familia y su país.

editorial
Suscríbete
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también