lunes, 23 mayo 2022
viernes 21 de enero de 2022 - 4:50 PM

Las cartas que Álvaro Uribe se juega en la campaña electoral

En la política, y más en la colombiana, la frase "Nunca digas no" sí que se le ajusta a los principales actores de la vida nacional, quienes aunque digan que quieren alejarse de la actividad proselitista al cabo de poco tiempo vuelven a ser activos y con alta influencia.

Eso es lo que le está pasando al dos veces Presidente de Colombia y jefe natural del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, quien el año pasado desde su temporal retiro de la política activa porque estaba atendiendo su proceso judicial ante la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía, aseguró que prefería no apoyar de lleno a ningún candidato presidencial en 2022 para no afectar su aspiración.

“La verdad es que yo soy consciente de que el daño que me han hecho le hace daño a cualquier candidato que yo apoye. Entonces, yo no voy a apoyar candidatos, yo voy a apoyar la democracia”, dijo Uribe en septiembre en un video que publicó en sus redes sociales.

Esa postura pareció tomar vigencia cuando en la convención del CD aseguró que “el momento de mi vida, a esta edad, con el pelo irreversiblemente blanco, pero con un amor por Colombia, que no se marchita ante las dificultades, quiero decirles que hoy el interés personal en la política en mi propio ser está desaparecido, pero está aumentado mi interés en la democracia colombiana...”.

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Y ese interés en la democracia lo empezó a reflejar de inmediato, cuando ante el encuentro nacional de juventudes uribistas literalmente les volvió locos por las posturas que dio frente a lo que llamó al populismo de la izquierda que en Colombia lidera Gustavo Petro.

De ese momento a hoy se ha visto a Uribe muy activo en varias facetas de campaña, empezó a recorrer las calles, presentó unas propuestas básicas de temas de campaña, lideró junto a Óscar Iván Zuluaga la decisión de no ir a la consulta del Equipo por Colombia e incluso hasta hablado con estatuas, lo cual suscitó muchos comentarios de todo tipo.

El analista John Mario González sostiene que la “estrategia de Uribe pasa naturalmente por unir a la derecha exhibiendo el riesgo para el país, los colombianos, la economía, la seguridad que representa Gustavo Petro y el Pacto Histórico y la izquierda radical”.

Yann Basset, director de estudios de la democracia de la Universidad del Rosario, sostiene que Uribe es un político que tiene claro que la política no sólo se hace en las redes sociales como está pasando hoy en día, sino que va directamente a las bases, al electorado.

En el mismo sentido, el analista Fernando Estrada sostiene que “ha sido Uribe quien ha tomado la voz más fuerte para mostrar el riesgo que sería un Gobierno y un Congreso de izquierda, si bien Uribe lo rechazaba desde noviembre su discurso se ha centrado en hablar del populismo de izquierda”.

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En las filas del Centro Democrático tienen claro que Uribe iba a volver a sacar el liderazgo natural que tiene para esta campaña, en especial porque se reconoce que la gestión del Gobierno Duque no es el mejor referente para salir a buscar votos, en especial para las elecciones del Congreso.

Para el senador John Harold Suárez, “él es el estratega político más grande de las últimas décadas en nuestro país, reconocido así por sus mismos opositores. Su estrategia es sencilla: abierto al debate de las ideas, al diálogo y contacto permanente con la comunidad en las calles, llevando sus propuestas sociales y económicas, siempre mirando a los ojos a los ciudadanos. Una fórmula que ha aplicado en su larga trayectoria política con éxito, sus dos campañas a la Presidencia, la primera Presidencia de Santos, el triunfo del NO en el plebiscito a los acuerdos de La Habana, la campaña presidencial de Iván Duque y en la propia al Senado”.

Sin embargo la hoja de ruta diseñada por Uribe para esta campaña tiene varios puntos negativos que no le ayudan. Según el experto González, uno de esos inconveniente “es que a diferencia de 2002 o de sus mejores momentos en los años 2010, 2016 o 2018, su fortaleza política está disminuida, lo afecta la desfavorabilidad del presidente Duque, su voz se ha visto desafiada por líderes dentro de la misma derecha y menguada por los conflictos internos y está asediado por los problemas judiciales”.

El distanciamiento que tiene su candidato presidencial con la coalición de la derecha igualmente afectaría su estrategia. “Uribe no hay duda de que es el mayor referente de la derecha en el país, pero al no estar Óscar Iván Zuluaga en la coalición llevará a que el discurso se pueda dividir un poco. Sin embargo si bien no llegarán a Equipo por Colombia, los candidatos de esa coalición también tienen claro que el enemigo a vencer no es Zuluaga sino a Gustavo Petro”, sostiene el analista Fernando Sanín.

La otra situación que puede llevar a Uribe a frenar su estrategia es el proceso judicial que tiene en su contra, precisamente esta semana, al intervenir en un evento en que los candidatos del partidos dieron su respaldo a Zuluaga, Uribe les dijo que sus recorridos por las calles de las ciudades sólo lo frenará de acuerdo al avance de las audiencias.

“Si bien su apuesta inmediata es política, de mediano y largo plazo es por su propia supervivencia política, como personaje histórico, pero también por un entorno que favorezca sus posibilidades de remontar sus problemas judiciales. Uribe puede naturalmente resurgir como el Ave Fénix, pero su margen de maniobra es ahora sumamente estrecho y tal vez su única posibilidad de triunfar en marzo, mayo y, sobre todo junio, es si logra polarizar al país al extremo”, sostiene.

Uribe hoy

En lo corrido de enero de 2022, el expresidente Uribe ya demostró que su estrategia es la misma que llevará su candidato presidencial, la cual se ha centrado en salir y escuchar a los ciudadanos. Zuluaga l ha denominado "todo oídos", y sale a recorrer para escuchar las necesidades de la gente.

Uribe, incluso, en ese sentido ha decidido irse a las calles a caminarlas para hablar con la gente, lo cual ha generado muchos comentarios por el riesgo que eso significa, pues por un lado que él se acompaña del equipo de seguridad que le protege, pero también por el rechazo que él tiene en muchos sectores. Precisamente en Santa Marta ya Uribe tuvo un duro enfrentamiento con ciudadanos que rechazaron su presencia.

Uno de los congresistas del Centro Democrático que está en la carrera por las elecciones y espera hacer su paso de la Cámara al Senado, Ricardo Ferro, sostiene que “el presidente Uribe ha sido toda la vida un candidato de opinión, ha creado un partido de opinión, como lo es el Centro Democrático, y es muy gratificante para nosotros tener al presidente Uribe en las calles compartiendo con la gente. Eso va a fortalecer no solo al candidato de nuestro partido, sino a todas las propuestas de centro derecha”.

También el expresidente presenta su propuesta con lo que ha denominado “Renglones escritos desde el corazón”, con los cuales explica la estrategia para enfrentar el desempleo, darle mayor seguridad al país, el camino de la reactivación de la economía y en especial el rechazo a la izquierda.

A Uribe en su nueva faceta también se le ha visto hablando con estatuas, como pasó en un video en el que publicó hace unas semanas en las cuales pretendía expresar un supuesto diálogo de una pareja que le recordaban los beneficios que tuvo la seguridad democrática en su gobierno.

Pero será tan sólo hasta mayo o junio, si hay la segunda vuelta, cuando se le podrá hacer el balance a la estrategia de Álvaro Uribe Vélez, si tuvo los resultados esperados que son seguir vigentes en el Congreso como un partido importante e influyente, y si pudo frenar la llegada de la izquierda populista al Gobierno nacional.

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