Jueves 11 de Octubre de 2018 - 12:01 AM

“El perdón requiere de tiempo, no se da de un día para otro”

Son 160 víctimas del conflicto armado quienes estarán en un acto conmemorativo de perdón y olvido este sábado en el Municipio de San Pablo, Sur de Bolívar.

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Paola Ríos Reyes/ VANGUARDIA LIBERAL
Ana Camacho (desmovilizada de las Farc) y Lilia Peña (víctima) se dieron la mano como símbolo de reconciliación ante los hechos que marcaron sus vidas.
(Foto: Paola Ríos Reyes/ VANGUARDIA LIBERAL)

En un trabajo articulado entre la Asociación Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, y excombatientes de las Farc, se llevó a cabo ayer en la mañana la invitación formal al acto conmemorativo de ‘perdón y olvido’ que se desarrollará este sábado en el municipio de San Pablo.

En la jornada estuvieron presentes víctimas y victimarios, quienes de manera simbólica se estrecharon las manos para mostrar una reconciliación de los hechos ocurridos e iniciar nuevas vidas.

Con la frente en alto a pesar de las profundas heridas que le dejó la ‘guerra’ entre grupos armados y el Ejército Nacional, estaba Lilia Peña Silva, una víctima que se atrevió a narrar sus vivencias que le dejaron huella imborrable, pero que hoy señala sigue en el proceso para perdonar.

“En el Magdalena Medio integran la Asociación hace 15 años cerca de 4.000 personas, pero la cifra ahora ya debe ser superior.

A los 13 años una bala perdida me pasó muy cerca, estaba frente a mi casa, vivía en el María Eugenia y mis padres me sacaron para Bucaramanga.

Después cuando formé mi hogar en la adolescencia, ya había retornado y grupos armados mataron a mi marido frente a mis cuatro hijos.

Quedé sola, sin saber hacer nada. Llegué a trabajar hasta de prostituta porque mis hijos no daban espera y uno por ellos hace lo que sea. Logré salir de ese mundo y soy Trabajadora Social y aquí vengo a decir que el perdón requiere de tiempo, no se da de un día para otro, pero lo importante es intentar darlo para vivir en paz y armonía”, relató Lilia, la valiente mujer que sobrevivió al conflicto y está representando a las víctimas con la ilusión de que los enfrentamientos armados algún día finalicen.

Pretenden lograr una vida nueva

Serán 40 desmovilizados de las Farc los que mostrarán sus buenas intenciones y deseos de reintegrarse a la sociedad.

“Fueron 31 años los que estuve en las filas del grupo armado. Tuve dos hijos y me enamoré de un compañero, al que mataron. A mis hijos debí entregarlos porque no podían crecer en medio del combate. Me duele porque tuvimos que matarnos entre hermanos”, dijo la excombatiente Ana Camacho, de 46 años.

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Publicada por: PAOLA RÍOS REYES
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