lunes, 05 diciembre 2022
martes 04 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Familias afectadas por incendio en Luz de Esperanza esperan ayudas humanitarias

La historia como hace 11 años se repitió. El primer incendio fue el 27 de noviembre del 2011 cuando varios ranchos se prendieron. Hoy las familias damnificadas claman ayudas.

Han pasado dos días desde el incendio en el asentamiento humano Luz de Esperanza, al Norte de Bucaramanga y varias familias aún deambulan por el lugar.

La desazón los acompaña y la incertidumbre se apodera del sector, donde 26 personas permanecen damnificadas. Sus casas quedaron hechas cenizas y aún ayer se respiraba el olor a calcinado.

Muchos de los que habitaban en la zona buscaban dentro de los escombros algo para poder salvar, pero todo era en vano, siete de las ocho viviendas afectadas quedaron en cenizas.

“Ocurrió algo inesperado. Las llamas de tomaron las casas en un abrir y cerrar de ojos. Aquí vivía mi hijo, la esposa y mis nietos. Todos fue caos en la madrugada del domingo y hoy vemos que todo se quemó”, comentó Gladys Romero, dueña de unas de las casas del lugar y que intentaba sacar los escombros de su humilde vivienda.

Hoy, las familias que lo perdieron todo, piden ayudas.

José David Cavanzo, jefe de Gobernanza de la Alcaldía de Bucaramanga, señaló que la solidaridad de los vecinos, la atención oportuna de los organismos de socorro y el trabajo adelantado por la Alcaldía, hicieron posible que no se presentaran víctimas fatales ni heridos.

A través de la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, con el apoyo de Ponalsar, se brindaron ayudas alimentarias, kits de aseo, kits de cocina, frazadas, colchonetas, entre otros elementos, a las ocho familias afectadas.

Necesitan más ayudas

Ante el acercamiento que tuvieron las autoridades con la comunidad, Laura Patricia Velázquez, líder comunitaria de los asentamientos Luz de Esperanza, Serviunión y Caminos de Paz, señaló que se necesitan más ayudas.

“La comunidad está recogiendo sus escombros y limpiando cada uno los lotes. Cuando ya terminen ese proceso comenzamos a llamarlos para que inicie la recuperación de las viviendas con lo que prometió el Gobierno”.

“Los damnificados quedaron absolutamente sin nada. No tienen camas, ropa, lo perdieron todo. Son muchas cosas las que necesitan. La gente de buen corazón que quiera venir a ayudar a esas siete familias pueden buscarme o directamente hacer presencia en el lugar y dirigirse a ellas”, comentó la líder.

Las primeras ayudas del Gobierno fueron entregadas a las casas 13, 14, 28, 29, 30, 31, 32 y la 36.

Veinte años esperando

Según la líder comunal, el proceso de legalización va por buen camino.

“Estamos esperando con la Alcaldía un estudio de suelos, en realidad nos falta que ellos nos den el visto bueno para saber si el terreno es apto para vivienda”.

“Aquí hay 143 viviendas y somos más de 500 personas quienes habitamos el lugar”, puntualiza Laura Patricia.

El incendio del pasado fin de semana fue provocado por una persona que vive en una de las viviendas. Ya las autoridades lo capturaron, pues él le prendió fuego a su rancho y provocó la conflagración en siete más.

“mI CASA ESTÁ EN CENIZAS”
Edilberto Ávila también necesita ayuda del Gobierno Local. Hace más de 45 días su rancho, ubicado en el barrio Olas II, en el Norte de Bucaramanga, ardió por un incendio luego de un corto circuito.
“Mi casa está en cenizas. Vinieron los de Gestión del Riesgo y me entregaron un mercado. Aquí vivo con mis tres hijos. Quiero levantar mi casita, pero necesito una máquina para que me ayude a remover estos escombros”, comenta este hombre, de 75 años y oriundo del Valle de San José.
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